Lo admito, sí, la imagen que puede llegar a regalar una estudiante sobre un estrado de juramento, ausentes las razones o motivos que llevan a ello puede parecer violento y hasta ridículo. Desde un principio la pregunta será: ¿Este tipo de actitudes tiene justificación? Y regalando sin análisis previo la legalidad a estos actos, ¿arriba a resultados valederos subirse a una mesa?
Pues bien, a mi suponer este tipo de preguntas no hace más que parcializar en demasía la situación planteada, dado que sin el contexto adecuado, el verdadero conocimiento de causa, hasta la mención de canibalismo durante una misa cristiana puede significar una verdadera incoherencia. De modo que evitemos sumarnos al facilismo mediático de video clip y forcemos nuestra ciega credibilidad a los medios informativos desinformantes. Analicemos en primer lugar la protesta que hace ya algunos años vienen haciendo desde la FUBA, cierto número de alumnos. Como prueba, me remito a los mensajes escritos en las pancartas que claramente levantan sobre sus hombros durante la trunca jura para su segundo mandato del rector Hallú.
1) "No a los fachos en la UBA": Cabe de más decir que las asociaciones políticas universitarias están corriente abajo, dado que la cultura apolítica que está siendo educada a lo largo de las últimas décadas se ha contagiado con mucha facilidad en la juventud. De este modo (me incluyo también), la presencia en la vida política ha desaparecido casi por completo, incrementando la imagen de corporación empresaria donde no existe derecho: las instituciones pasan a convertirse en eventos ajenos a uno. Negativo este aspecto, puesto que con este verdadero desinterés no se pierden los derechos por quita, sino por un consentido abandono de los mismos. Los típicamente llamados "zurditos" han retomado la política universitaria sólo porque la gran masa ya no le impota hacerlo y prefiere andar a la deriva antes que responsabilizarse por sus destinos. La postura acostumbrada está escrita en numerosos volúmenes cuasi obscenos para el pensamiento general, y bregan por un solo evento: la revolución. Efectivo o no, ellos aún están peleando (vaya a saber si por un mundo mejor), y es realmente miserable actuar como un perro viejo ante los que ven su vida en mejorar su entorno.
2) "No a los fondos de la Mina (Bajo de) la Alumbrera": Por si no se sabe, el proyecto de extracción minera de Bajo la Alumbrera es un megaproyecto de extracción de cobre y oro a cielo abierto en la provincia de Catamarca, de fondos provinciales y suizos (Minera Alumbrera Limited - Xrata). Este yacimiento ha sido en repetidas ocasiones denunciado por pasar por alto requisitos de alta seguridad dado el alto riesgo de su operativa: malgasto de agua y energía, contaminación de corrientes de agua por vertido "accidental" de tóxicos como metales pesados y elementos clorados, etc. (2004: Programa de TV Zona de Investigación; 2005: Comisión Nacional de Energía Atómica; 2007: Secretaría de Medio Ambiente de la Nación). Bajo un importante velo de corrupción, el Acuerdo Plenario N°672 del 27/05/2008 del Consejo Interuniversitario Nacional decidió distribuir 50 millones de pesos donados por esta entidad. A la fecha, tres universidades nacionales, 26 facultades y 3 unidades académicas ya rechazaron estos fondos, que no buscan más que blanquear actividades no muy inocentes. Si bien Ciencias Sociales de la UBA con buen juicio ya negó este dinero, el resto de la Universidad los acepta abiertamente gracias a la firma de la rectoría. ¿Cabe decir algo más?
3) "Reapertura del CBC de Merlo": Esta seguro que no la escuchaste nunca, y eso que es la mejor. Cortito y al pie: hace tres años cerró sin aviso el CBC de la UBA que estaba instalado en la localidad bonaerense de Merlo. Si alguno fue o conoce qué es el CBC, tiene conocimiento sobre la intensidad y demanda del mismo. La cuestión es que por un decadente estado edilicio se cerró la sede, pero no para refaccionar o acondicionar, sino como una inteligente técnica de reducción presupuestaria. Más de uno habrá tenido que rever su carrera gracias a esta brillante decisión. No me suena a la Institución progresista que tanto venden sus directivos.
Una de cal y otra de arena, cada uno desde su posición puede o no comprender las razones de la protesta. En lo personal, con lo expuesto alcanza y sobra para como mínimo fruncir el seño en preocupación. Y a todo esto, el señor rector no hace más que patear la pelota a otro lado, no menos importante: la violencia y la insolencia. Estudiemos esto:
Desde hace una década o más, es sabido que se inauguró una nueva manera de ver la política: no se hace naranja o se pierde el control. De observarse con cuidado, se destaca un importante 90 - 95% que duerme a la intemperie en plena tormenta y como autistas no dan cuenta absolutamente de nada. "Todo es una porquería y nada se puede hacer, viste". Después, repentinamente las papas queman y nos agarra la desesperación, puesto que el cacho de madera sobre el que dormimos náufragos se ha ido y hay que bracear. Ahí la cosa se vuelve jodida, y urge la necesidad de hacernos ver, de no quedar abandonados. Desde los que no tienen laburo hace diez años y los que les niegan libertad sindical hace cuatro son buenos ejemplos de esta impotencia. Éste es el funcionamiento por espasmos que se ha constituido como nueva forma de ser, donde se es todo o nada. La más absoluta resignación o la lucha sin cuartel. Y estas, lamentablemente son posturas irreconciliables. Con esto, la violencia no se justifica, pero se entiende.
Ahora bien, volviendo al principio: ¿puede una alumna subirse a un estrado a protestar contra la jura de quien representa un retroceso en una Institución ya bastante baqueteada? Seguramente no sea el modo, lo comparto, pero la impotencia de quien no es escuchado por más veraz que sea el reclamo llama a la desesperación, y cuando uno es joven tiende a dejarse llevar por la emotividad del momento. Una chica protestando contra lo que no quiere, contra lo que está mal, aunque no sea el lugar o el momento, es una bandera que representa quienes somos, en lo que nos hemos convertido.
Con bronca, con vergüenza, con rechazo, con resignación, con desinterés, con el casette de Radio 10, con opinión fundada, con conocimiento de causa, con banderas revolucionarias, con trabajo o sin él, con paz interior, con apoyo incondicional, con comprensión cabal, con lo que uno siente sólo cabe preguntarnos: ¿Dónde estoy, arriba o abajo de la mesa? Y más importante: ¿Dónde debo estar?
Aloha!
PD: Largo, pero necesitaba despacharme.
PD2: Sí, amerita sanción, no hay con qué darle.
PD3: La respuesta es si no estoy arriba, estoy subiendo.

1 comentarios:
Chapó para ese último párrafo :)
La última vez que estuve en ese salón fue en circunstancias muy distintas (je), pero la verdad que es reconfortante ver que gente se caliente por esos temas que parecen no importarle a nadie.
No sé si subirse a una mesa servirá para cumplir un objetivo, pero al menos se hizo algo y, cuando menos, se exteriorizó un punto de vista ante un evento (pedorrísimo).
Reflexionar sobre estas cosas ya es un punto de partida. Si uno no permanece ajeno a estas cosas ni pierde la capacidad de asombro, no todo está perdido.
Siempre se pueden juntar firmitas contra Mauri, por ejemplo jeje.
FlorS
PD: Vamos a Merlo?
PD2: Alguien está recurrente con el temita de la libertad sindical, no?
PD3: ♥
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