02 diciembre 2009

Esos Negros


Cito:

“Sabés cuál es la solución, lo que yo haría: me meto con una ametralladora en la villa y los re cago a tiros. Sí, a todos: grandes y chicos. Y si me quedo sin balas, prendo todo fuego, así se mueren como ratas. Así tendrá que ser. Sí, todo lo que quieras, que hay gente honesta y trabajadora y todo, pero algo hay que hacer. Tendrán que pagar justos por pecadores. Es por un bien mayor”.

“¿Digo, por qué no se vuelven a su país? Si les va mal allá, bueno, que hagan algo, pero que no vengan a cagarnos el poco laburo que hay acá. Y sabés qué, no rinden igual que un argentino. En su tiempo había otra inmigración: los tanos o los gallegos venían y se laburaban todo, de sol a sol. En cambio, estos vienen y si laburan, lo hacen bastante mal. Les gusta que todo sea fácil, menos los bolitas. Sí, los bolitas con trabajadores. Parecen monitos, pero son muy laburantes.”

“Vos pensá esto: no podés comprarte un coche como la gente, ese que tanto querés por miedo a que te caguen a tiros cuando te afanan. Yo digo: ¿dónde está la cana? Obvio, están todos entongados. Vos fijate: si uno de esos va y te mata a tu hijo para robarle las zapatillas, el pendejo (que seguro es menor de edad), entra por una puerta y sale por otra. Y ojo después, a ver si te vienen a buscar también. Son todos una mafia.”

“No se puede vivir dignamente. Ellos tienen más derechos que nosotros. Derecho a robarte, violarte, matarte y todo eso. Nosotros nada. Y vas y bajás de un corchazo a uno porque te quiere robar y vas preso. Vos decime cómo se puede dormir tranquilo. Hay que cambiar la ley: la pena de muerte sirve. Fijate que los yanquis la tienen y viven más o menos mejor. Te digo que cuando empiecen a matarlos solitos se van a calmar. Mandarlos a la cárcel no sirve: los largan enseguida y salen peores.”


“Y encima, hay algunos tarados que salen y dicen que todo porque no hay trabajo y que la educación esto y aquello. ¿Qué saben esos? Los escucho desde siempre y nunca hacen nada. Te digo, esto no pasaba con los militares.”

“Cortan calles y piden y piden y no se cansan de pedir. Todo sin trabajar. Yo me rompo el culo para llevar un plato de comida dignamente a mi familia y estos se cagan en tu esfuerzo. Lo que más bronca me da, es que en la tele los ves con la cara tapada y con palos, como indios. Y las mujeres con veinte críos, fumando. ¡Andá a laburar, a cavar pozos si no sabés otra cosa! Yo digo, habiendo tanto campo, tanto para hacer, ¿por qué el gobierno no los lleva ahí, a plantar algo?. El país se hizo así, sabés, en el campo.”

“Una vez pensé que el paco era una bendición. Sí, pensé que los iba a matar a todos, pero siguen reproduciéndose. No se terminan de acabar más. Están en la esquina, todo falopeados tomando vino y haciendo absolutamente nada. La droga los daña, ¿sabés? Sus hijos no son iguales a los nuestros. Esos chicos ya están perdidos, pobrecitos.”

“Yo estoy a favor de los escuadrones de la muerte. Cuando estuvieron hace un tiempo, estaban más tranquilos los chorros. Ellos iban y entraban a la villa y reventaban diez o veinte. Pasaba un tiempo y volvían a hacerlo, y así los negros esos se quedaban tranquilitos. Sólo así podés manejarlos.”


Sheriff


Sheriff! Sheriff!
Que limpio el templo está!
Sheriff! Sheriff!
si Alí Babá se va
Sheriff! Sheriff!
todo en su sitio así!
Son tres tiros a un peso
y la guita es miel…

Sos como un fuego en un cañaveral
(un kamikaze que ameniza la función…)
Tarde en la noche…
Plaza Constitución
hay sangre rancia de tramontina tajeador.

Sheriff! Sheriff!
Tapales la nariz!
Sheriff! Sheriff!
con bollitos de tissue
Sheriff! Sheriff!
ladrá! ladrá! y mordé!
No permitas que pise mierda en mi jardín.

No tienen norte,
no tienen salvación
hacé el trabajo y redimilos, por favor.
Que se mejoren allá en la eternidad…
(partiles el buñuelo y quitá mi pena así)

Sheriff! Sheriff!
Mi sheriff gigoló!
Sheriff! Sheriff!
meté bala, por favor!
Sheriff! Sheriff!
con tu gracia criminal
empezá ya la puta cosa y sé feroz…

Es un rebaño de rehenes tu porción
con un infierno en cada esquina y sin control.
Te quiero frío, despiadado y fatal
pasamontañas con buen hocico rastreador…

Afilando tu guadaña me esperás
con tu chivo taquero ves y rezongás.
Algún día será esta vida hermosa
y me someto por eso a tu voluntad.

Sheriff! Sheriff!


Aloha!


PD1: La canción es del disco Momo Sampler, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Disco recomendadísimo.
PD2: Lo citado es una colección personal de apostillas recolectadas en el último semestre. Lindo, no? Lamentable, no?
PD3: Abraham Lincoln alguna vez dijo: "Si pagás con tu libertad tu seguridad, no merecés ni la una ni la otra".